miércoles, 26 de enero de 2011
Sólo por hoy
Hoy que cumplo 18 años de abstinencia recuerdo mucho una historia. Estaba yo internado en el área común de siquiatría del Hospital Español, un lugar triste, como se pueden imaginar, pero además tenebroso de noche, con poca iluminación. Compartía allí una literita, sin ninguna privacidad, con enfermos con problemas de retraso mental, algunos colegas adictos a las drogas y muchos viejitos cuya suerte, hoy en la perspectiva, luego de ver la feliz vejez de mi padre, me dan infinita tristeza. El sitio, en resumen, era terrible. Acudía a mis primeras sesiones de AA, que se efectuaban en la sala contigua, en la que sesionaban los siquiatras, un lugar muy digno. Cuando surgió el tema del Poder Superior, el pequeño jacobino que llevo en mi interior empezó a discutir a sus anchas. Una noche, tras la junta, venía platicando con Sammy, un compañero que ya tenía varios años sobrio. En determinado momento, atosigado con mis muchos argumentos, me comentó que defendía con mucha pasión mis ideas. Henchido de vanidad, le contesté que por supuesto.Y fue entonces que abarcó con una mirada aquel lugar aterrador y nada más me dijo: Pues mira dónde te trajeron tus ideas. Nunca se me va olvidar, que lástima que no vi la cara que puse....
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